A más frío, menor productividad laboral
Posted by Alejandro Pascual Thomas on 21 Dic 2017 / 0 Comment



Sumergidos, ya como estamos, en las temperaturas de invierno, parece que lo más habitual sea hablar de cómo mantener nuestro hogar lo más ‘calentito’ posible. Sin embargo, solemos pasar más tiempo en nuestras oficinas y despachos que en nuestra propia casa. ¿Por qué no crear el mejor ambiente para nuestros trabajadores? En este post, te vamos a hablar de por qué es tan importante combatir el frío en los despachos y, por supuesto, cómo conseguirlo.

Desde el periódico 20 Minutos se explica detalladamente los perjuicio que conlleva trabajar con frío. Y es que el frío en la oficina disminuye la productividad de los trabajadores. Concretamente, una caída de 5ºC en la temperatura provoca una disminución en la productividad equivalente a un incremento del 10% en los costes laborales por trabajador.

Según este reportaje, tanto el calor como el frío, pueden disminuir la productividad, ya que la temperatura adecuada en el trabajo se estima que debe encontrarse entre los 20 y 25 grados centígrados. Y es que los cambios climáticos en las oficinas alteran la concentración de los empleados y no permiten que puedan rendir al máximo. Asimismo, este artículo añade que la exposición al frío puede producir desde incomodidad, deterioro de la ejecución física y manual de las tareas. Además, según 20 Minutos, el frío también causa un gran riesgo para nuestra salud, como es la contaminación intradomiciliaria. Este tipo de contaminación es causado por no ventilar las oficinas adecuadamente, o emplear estufas que no deberían emplearse en lugares cerrados. Y es que, para este periódico, sólo las estufas eléctricas, las losas radiantes, los radiadores y los calefactores cuentan con un sistema de evacuación externa inocuo, mientras que el resto de las calefacciones contaminan. Entre algunas de ellas son las chimeneas, estufas catalíticas y, aquellas que consumen parafina.

Por ello, es aconsejable utilizar equipos que ayuden a mantener una correcta temperatura. Como, por ejemplo, el suelo radiante, las alfombras calefactoras o los calentadores bajo alfombra de M Confort.

Por su parte, un estudio de la Universidad Complutense de Madrid sostiene que la temperatura es una variable de gran importancia en el confort y satisfacción de los trabajadores, ya que la percepción de frío o de calor excesivos en oficinas y despachos genera malestar y puede producir estrés. De ahí que se recomiendan intervalos de confort, para asegurar el bienestar.

De manera novedosa a todos los artículos que se pueden encontrar respecto a este tema, desde la UCM se aporta un nuevo concepto, el de ‘síndrome de edificio enfermo’, El síndrome del edificio enfermo se presenta en trabajadores que trabajan en edificios que casi siempre tienen un sistema de ventilación forzada, generalmente común a todo el edificio o a amplios sectores y donde existe recirculación parcial del aire. Algunos de los síntomas que presentan los trabajadores son: sensación de sequedad en membranas mucosas y piel, ronquera, respiración dificultosa, erupciones cutáneas, dolor de cabeza, fatiga mental, elevada incidencia de infecciones respiratorias y resfriados.